Danzas Circulares
Llamadas también danzas sagradas o danzas del mundo, las danzas circulares son esencialmente un sistema de armonización energética mediante la ejecución de danzas folclóricas tradicionales de todo el mundo, de danzas meditativas folclóricas y contemporáneas y también de danzas modernas con identidad cultural.
Su característica principal consiste en ser bailadas en rondas o círculos, lo que permite la movilización vertical de la energía que nos conecta con la Tierra y con el Universo, pero también la circulación horizontal de la energía mediante el contacto entre los danzantes.
Al danzar en círculos (abiertos o cerrados), en bloques o líneas, ponemos en práctica valores universales como la tolerancia y la solidaridad. Cada danzante ocupa su lugar dentro del círculo, formando parte de un todo. Se constituye de esta forma un sistema en el que cada miembro del círculo es importante; en que lo que cada participante aporta es único e irremplazable; un sistema en el que las diferencias y limitaciones individuales se transforman también en aporte.
El círculo simboliza la igualdad. En él no hay jerarquías. La ausencia de jerarquías al danzar fomenta el espíritu de grupo, la comunicación e integración con los pares, venciendo el individualismo y mejorando de paso la auto valoración.








