Danza Circular, Meditación en Movimiento
La danza circular es fundamentalmente meditación en movimiento.
Meditar es estar con uno mismo y en conexión con lo Supremo. Muchos son los caminos que nos llevan hacia nuestro propio interior a la vez que nos conectan con lo Infinito. Meditar es estar conscientes, alertas, sin que exista un método único para lograrlo.
Cualquiera que sea la forma, para alcanzarlo es necesario transitar por tres estados de consciencia precisos: la consciencia de nuestro cuerpo, la consciencia de nuestros pensamientos, la consciencia de nuestros sentimientos. La consecuencia natural de estos tres momentos, es tomar consciencia de que somos, sin más.
Esto es lo que nos ocurre cuando danzamos en círculo. Tomamos una danza y comenzamos a ejecutarla plenamente conscientes de nuestro cuerpo: aquí cambiamos el peso, contamos los pasos, etc. Poco a poco esta consciencia intelectual de nuestro cuerpo se va tornando en consciencia sensorial, la música se apodera de él y ejecutamos la danza solo sintiendo como nos movemos, dejándonos llevar por la memoria muscular, el sensación del ritmo, etc.
Del mismo modo, nuestra mente, en un principio alerta a las instrucciones, va abandonando suavemente el esquema de la danza, incorporando la coreografía a sus códigos internos y permitiéndonos simplemente repetir lo aprendido y memorizado por nuestro cuerpo. Nada no perturba, ningún pensamiento se infiltra, ya que en el momento en que eso sucede, se produce un quiebre en la ejecución y equivocamos el paso.
Así, conscientes del movimiento de nuestro cuerpo, libre la mente de todo pensamiento organizado distinto de la danza misma, avanzamos hacia la toma consciencia de nuestras sensaciones, de lo que cada una de las danzas provocan en nosotros.
A partir de este instante, estando completamente centrados y concentrados en el momento que vivimos; comenzamos a percibir que tomamos contacto con nuestro yo más íntimo, percibimos la conexión con la Tierra, con el Universo, sentimos un flujo energético que nos produce distintas sensaciones físicas y emocionales, y que por estar tomados de las manos vamos compartiendo con los demás miembros del círculo.








